sábado, 29 de septiembre de 2012

Más ricos... más pobres


La noticia estalló justo cuando estaba yo por dejar Alemania para regresar a la Argentina. Los titulares de los diarios lo decían todo: “Certificado de pobreza para un país rico”, “Los ricos de Alemania cada vez más ricos”, “Los pobres siguen pobres; los ricos, más ricos”. Y los que titularon así no son diarios de izquierda, no. Dos de ellos son de tendencia liberal y el otro, conservador. Sí, el informe oficial del gobierno conservador-liberal de Alemania fue como un campanazo de alarma. Ese informe oficial fue presentado por la ministra del gobierno Von der Leyen, del conservador Partido Demócrata-Cristiano. Es decir, no son cifras elaboradas por la izquierda o por algún centro de estudiantes. No. Es nada menos que el informe oficial. Pero en ese informe hay más para asustarse: se ha comprobado que el 10 por ciento de la población posee el 53 por ciento de la riqueza nacional; el 40 por ciento (que conforma la clase media) posee el 46 por ciento de esa riqueza; y el resto, el 50 por ciento de la población, es decir, la mitad de los habitantes totales posee apenas el uno por ciento de la riqueza. Sí, tal cual. Parece increíble. Pero, repetimos, fue presentado oficialmente por el propio gobierno.
Por supuesto, el debate comenzó en todas las esferas. “Alemania no es pobre, pero cada vez más se abre la tijera de la diferencia entre ricos y pobres”, dice con algo de tristeza el diario conservador de Bonn General Anzeiger. Los socialistas salieron a la palestra exigiendo el aumento de los impuestos a los magnates acaudalados. Y en seguida la respuesta conocida: no, no se pueden aumentar los impuestos a los ricos porque si no se llevan esa riqueza a otro país. Y dejan sin trabajo a la gente. Un conocido argumento basado en el miedo a quedarse sin ricos y convertirse todos en pobres. El periódico Frankfurter Rundschau es fuerte en su editorial bajo el título “Así no puede seguir”. Y comienza: “Los alemanes son cada vez más ricos. No es así, la verdad es que los alemanes ricos son cada vez más ricos”. Y llega a la conclusión de que se ha llegado a eso por “la repartición totalmente desigual de la fortuna pública”.
Eso ocurre en la denominada “joya económica de Europa”. El análisis del reparto de la riqueza en los Estados Unidos de Norteamérica daría cifras para asustarse y quedarse mudo. Y entonces nace la obligada pregunta fundamental: ¿ésas son las auténticas democracias? ¿La palabra democracia no tendría que estar uniendo las palabras libertad con igualdad? Todo lo contrario: cada año, en esos países “modelo” aumenta la desigualdad. Por ejemplo, en Alemania, en 2008, el 10 por ciento que conforma la franja de los pobladores más ricos contaban con el 45 por ciento de la fortuna privada total; cuatro años después esa parte ha subido el 53 por ciento. ¿Qué pasará dentro de diez años? Mientras tanto, Alemania tiene cerca de tres millones de desocupados que cobran una ayuda por cierto muy modesta. El diario bávaro Münchner Merkur titula “Dinamita bajo el fundamento de la democracia” y protesta porque cada vez más “la democracia es desgastada por una masa de población que se va empobreciendo mientras aumenta cada vez más la riqueza de la clase alta”. “Alemania se ha convertido en una sociedad de clases”. La única democracia que poseen los pobres es poner el papelito en las urnas cada dos años, igual que los ricos. Y aquí cabe de nuevo la pregunta: ¿es ésa una auténtica democracia?
Un golpe severo para el gobierno de su propio partido, la Democracia Cristiana acaba de ser asestado por uno de los hombres fundamentales en la historia de ese partido político, Heiner Geissler, que fue secretario general de esa organización durante doce años (desde 1977 a 1989). En el congreso partidario de Rhein-Sieg declaró que “El mundo ha caído en el desorden porque la política y la economía han perdido sus fundamentos éticos”. Y agregó mencionando al gobierno de su propio partido: “ya no poseemos nosotros una economía social de mercado sino llanamente el capitalismo”. Y dio esta meta: “necesitamos un sistema de mercado social-ecológico internacional. Ahora se ahorra a costo del ser humano. Esto lo tiene que tener en claro la Democracia Cristiana porque actualmente hay en el mundo dinero como trigo y dinero como mierda. Y nos representa la gente falsa”. De paso criticó a la Iglesia Católica diciendo: “La Iglesia no tiene que renunciar a sus obligaciones sociales, y no sólo dedicarse a la liturgia y a un falso alejarse de lo llamado mundanal”.
Algo para reflexionar. Y es que no salieron estas palabras de algún “agitador” de izquierda, sino de un hombre de la escuela de Adenauer y Kohl.
Ante las realidades lo bueno es que comience por fin un debate constructivo que ayude a salir de la crisis en que se encuentra el continente europeo.
Regreso a Buenos Aires. Me encuentro con mi amigo de muchos años, el pastor evangélico Arturo Blatezky, representante de la comunidad luterana alemana en la Argentina. Lo veo al borde de la de-sesperación. El tiene en Quilmes un comedor infantil y además instituciones pedagógicas en las que asiste a niños de villas de extrema pobreza en esa localidad bonaerense. Yo he visitado esos lugares y admiro a este hombre y a sus ayudantes. Dar de comer a los niños más humildes de nuestra sociedad que tienen hambre. ¿Qué mejor papel hay en la vida que eso? Los niños. Ver sus ojos. Llenarlos de esperanza y mostrarles la mano abierta que le niega la realidad.
Me explica: desde hace meses, el gobierno bonaerense no da la ayuda estipulada a los comedores infantiles ni paga las becas para los asistentes que mantienen con su trabajo esos lugares tan necesarios para mantener la paz y alejar la violencia de nuestras ciudades: los niños con hambre, los niños que necesitan sonrisa a través de las manos docentes que los ayudan a soportar su destino no buscado.
En este hombre y en su mujer, Claudia Lohff, existe una pasión por la ayuda a los más desamparados de nuestra sociedad, los niños de nuestras villas miseria y sus madres. Primero crearon el jardín maternal Los Angelitos y luego el jardín de infantes El arca de los niños. Los he visitado varias veces, son lugares en los que los niños se sienten felices, se los oye reír, conversar, gritar, pegar saltos de alegría. Es crear vida sostener esos lugares. Crear futuro sin violencia. Son totalmente gratuitos, para niños de 3 meses a 5 años, funcionan de lunes a viernes de 7 a 17 horas. Se les dan a los niños tres comidas diarias, se los cuida en la salud y la higiene, y se les da actividades pedagógicas, descanso y recreación. Concurren 130 niños y niñas de las familias más pobres y desprotegidas de las zonas marginales de Quilmes. Acompañan a las madres y a los padres (si los hubiere) en sus gravísimas dificultades de supervivencia diaria. Son todas familias consideradas “de riesgo”, sin trabajo, en viviendas absolutamente precarias, en hacinamiento, con problemas de alcohol y drogas, o con sida, violencia familiar, abuso de menores y la discriminación que sufren diariamente por parte de la “sociedad”. Es decir, estas manos abiertas ayudan a que se respeten los Derechos Humanos del Niño. El pastor Arturo Blatezky pertenece al Movimiento Ecuménico de los Derechos Humanos (MEDH) y protegió en este lugar quilmeño a familias de desaparecidos, presos y perseguidos por la dictadura militar.
Para el funcionamiento de estas increíbles iniciativas contó con el apoyo de organizaciones de derechos humanos de Alemania. Son ya tres décadas de existencia y por supuesto dependen en gran parte de las ayudas estatales de la provincia de Buenos Aires, que ahora no reciben más y la situación es muy difícil por el aumento de los costos de alimentos y servicios. De pronto, la obligación profundamente moral que tienen las autoridades provinciales fue olvidada o postergada. Por eso, el jueves pasado, más de cuatro mil personas hicieron una marcha hacia la casa de gobierno de La Plata a pedir al gobernador Scioli su inmediata intervención. Pero pese a todos los trámites realizados, no fueron recibidos.
No podemos dejar de dedicar estas líneas a este profundo problema de nuestra sociedad. Creemos que finalmente las autoridades reflexionarán. Se trata de nuestros niños. Sí, nuestros, porque nos pertenecen a todos como sociedad y somos responsables de ello. Nunca más permitir niños con hambre en nuestras calles. Nunca más. Es un deber de todo país democrático.-
Osvaldo Bayer. Página 12 del 29/9/2012

domingo, 9 de septiembre de 2012

Welcome back, boys


Desde mañana y hasta el viernes, tres especialistas estadounidenses en Seguridad Nacional, Guerra no Convencional y Operaciones de Información dictarán un curso para el personal del Ministerio de Defensa sobre “Lineamientos Estratégicos”. El curso forma parte del Programa Expandido de Educación y Entrenamiento Militar (Expanded International Military Education and Training, E-IMET) de la Defense Security Cooperation Agency, dirigido a países en los cuales “el programa de entrenamiento militar provoque mucha susceptibilidad” (http://www.dsca.mil/programs/eimet/eimet_default.htm). La Argentina es uno de ellos porque las leyes de Defensa Nacional, de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional, promulgadas durante las respectivas presidencias de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando de la Rúa con amplio acuerdo multipartidario, separan en forma taxativa ambas áreas y vedan la presencia militar en cuestiones de seguridad interior. Las avanzadas estadounidenses intentan traspasar esa frontera, como ya ocurre en México, Centroamérica y Colombia. Los tres instructores integran el Centro de Relaciones Civiles-Militares de la Escuela Naval de Posgrado, con sede en Monterrey, California. Ese organismo fue creado en 1994 para reorientar a las Fuerzas Armadas de las nuevas democracias hacia las misiones que Estados Unidos les asigna en la posguerra fría. Otra escaramuza tendrá lugar entre el 7 y el 10 de octubre durante la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas que se realizará en el hotel Conrad de Punta del Este, Uruguay. Uno de los ejes temáticos será “el análisis de los conceptos de Seguridad y Defensa con un criterio amplio e integral”. El documento preliminar también declara el propósito de “delimitar los ámbitos”. Lo que está en juego es suprimir o reforzar las diferencias entre ambos conceptos. La Argentina será el país relator sobre este tema, Guatemala y México los correlatores y Ecuador el moderador, lo cual expresa las posiciones opuestas que hasta ahora han dividido a la región. También se discutirá el “futuro de la misión y funciones de los instrumentos y componentes del Sistema Interamericano de Defensa”. Esta es una alusión a la Junta Interamericana de Defensa, el órgano asesor desde el que Estados Unidos trata de influir en los militares latinoamericanos. En la reunión preparatoria que se realizó en abril, la delegación brasileña propuso que esa JID pasara a actuar como secretaría ejecutiva de las conferencias de ministros de Defensa, redactara sus actas y fuera depositaria del registro y clasificación, distribución y almacenamiento seguro de sus documentos.

Defensa y/o Seguridad

Dos de los profesores del curso, el Brigadier Mayor (R) Richard Goetze, un veterano de los bombardeos sobre Vietnam, y el profesor de Asuntos de Seguridad Nacional en la Escuela Naval de Posgrado, Thomas C. Bruneau, postulan en forma insistente la intervención de las Fuerzas Armadas ante las denominadas nuevas amenazas, como el comercio ilegal de narcóticos, la violencia juvenil y el delito. La tercera instructora es la coronela de la Fuerza Aérea Anne McGee. Según el curriculum vitae que distribuyó el Ministerio de Defensa, McGee preparó y coordinó todas las Ordenes de Despliegue puestas a la firma del jefe del Pentágono “en apoyo de operaciones en Afganistán e Irak, así como en acciones de defensa interior”. Entre sus áreas de interés se mencionan la Guerra No Convencional (que es como el terrorismo de Estado se refería a la represión que llevó a cabo en la Argentina) y las Operaciones de Informaciones. La realización del curso sucede en tres semanas a la visita del viceministro del Pentágono para América Latina, el hijo de exiliados cubanos Frank Mora, quien se reunió con el ministro de Defensa Arturo Puricelli. En varios encuentros previos, Mora trató de convencer al canciller Héctor Timerman sobre la necesidad del empleo de las Fuerzas Armadas para enfrentar al “narcoterrorismo”, aduciendo que la policía es corrupta. Timerman le respondió que era un error mezclar dos fenómenos distintos y le recordó que dentro de Estados Unidos sigue vigente la ley que prohíbe el uso de fuerzas militares en cuestiones de seguridad interior. En mayo los ministros de Defensa, Interior, Justicia y Relaciones Exteriores de Unasur, se habían encontrado en Cartagena de Indias, Colombia, donde reiteraron la necesidad de “distinguir el tratamiento de los asuntos de Defensa de los de Seguridad, independientemente de los ordenamientos jurídicos de cada Estado, así como contar con un ámbito específico para abordar las problemáticas delictivas comunes en la región suramericana diferenciado de los mecanismos hemisféricos existentes”. Es la única vez que el documento menciona el vocablo hemisférico, y no por casualidad: el canciller brasileño Celso Amorim se encargó de excluir en el resto del texto el empleo de la palabra clave que utiliza Estados Unidos para referirse a los países americanos como una unidad bajo su tutela. En esa reunión, la ministra argentina de Seguridad, Nilda Garré, expuso sobre las diferencias entre Defensa y Seguridad. Mientras la Defensa se vincula con la política exterior, la soberanía y el territorio, la Seguridad remite a “la paz social, la estabilidad institucional del Estado, el control del orden público y las debidas garantías a los derechos” de los ciudadanos, dijo.

El Seminario

El seminario se realizará durante toda la semana, de 14 a 18 en la Sala Roca, en el 8º piso del Edificio Libertador, nombrada así en homenaje al ex ministro de Defensa y ex presidente Julio Argentino Roca. Mañana, la apertura estará a cargo del Grupo Militar de los Estados Unidos. A continuación Bruneau expondrá acerca de “Un nuevo enfoque propuesto sobre las relaciones civiles-militares” y el Brigadier Mayor Goetze sobre “Liderazgo estratégico” y, luego de una pausa para el café, explicará el “Marco para una política de Seguridad Nacional”. El martes, McGee dará las dos primeras conferencias de la tarde. Una sobre Intereses Nacionales y dirección estratégica y la segunda a propósito de un método de evaluación y análisis en red. Cerrará la tarde Bruneau, con su visión acerca del “Rol de la Inteligencia en el proceso de toma de decisiones estratégicas”. El miércoles abrirá Goetze con un tema de enorme interés en la Argentina de hoy: “Comunicaciones estratégicas: la prensa y la percepción de la efectividad del gobierno”. Lo seguirá McGee con una conferencia dedicada a los desafíos interinstitucionales del liderazgo estratégico y Bruneau, quien hablará acerca del “Uso de las fuerzas militares en apoyo a las autoridades civiles”, con un análisis específico del caso de México. El programa del jueves girará en torno a la educación de civiles en Defensa y Seguridad Nacional, a cargo de Bruneau, la correlación entre estrategia y presupuesto, por Goetze, y la transición hacia el planeamiento por capacidades, por McGee. El entrenamiento concluirá el viernes con una conferencia de Goetze sobre el desafío de la implementación del liderazgo estratégico, un ejercicio en el que los participantes deberán desarrollar e implementar lineamientos estratégicos y una discusión abierta. En la ceremonia de cierre se entregarán certificados a los asistentes y habrá un brindis.

Educar a los amigos

Según la información oficial estadounidense, el programa E-IMET fue creado para “educar a los amigos y aliados de Estados Unidos en el adecuado manejo de sus recursos de defensa”. El E-IMET también declama los principios del control civil de las Fuerzas Armadas y el respeto por los derechos humanos. Sus objetivos se expandieron y adquirieron nuevas direcciones para ajustarse “a los intereses de la política exterior de Estados Unidos en el ambiente de la posguerra fría” y “modificar los mecanismos civiles-militares utilizados por las democracias para enfrentar las circunstancias únicas de cada país”. También se propone familiarizar a militares y civiles “con el sistema judicial estadounidense, el bipartidismo, el rol de la prensa libre y de otros medios de comunicación, los propósitos y alcances de los sindicatos, el sistema económico estadounidense, sus instituciones educativas y la forma en que todos esos elementos de la democracia americana (sic) reflejan el compromiso de los Estados Unidos con los principios reconocidos internacionalmente de los derechos humanos”. Por último, procura “derribar las barreras que a menudo existen entre las Fuerzas Armadas, los funcionarios civiles y los legisladores”. Los planteos de los profesores estadounidenses están contenidos en sus publicaciones académicas. Bruneau y Goetze son coautores de un trabajo titulado “Ministerios de Defensa y Control Democrático”, en el que enumeran un amplio arco de misiones militares en apoyo de las autoridades civiles, desde el auxilio en desastres naturales “al control de disturbios, las operaciones antidrogas y ahora especialmente antiterroristas”. Son conscientes de que esos “ejemplos de actuación policial despiertan extrema susceptibilidad y a veces son vistos como un regreso `a los viejos malos tiempos`” y se proponen “asegurar que los militares ejecuten las tareas sin usurpar el poder”. Ese artículo forma parte de un libro titulado “¿Quién custodia a los custodios?”. En la introducción, firmada por Bruneau como editor de la recopilación, se afirma que en la tercera ola de democratización uno de los mayores desafíos es lograr el equilibrio entre los sectores civil y militar. Si la balanza se inclina en favor de las Fuerzas Armadas, que retienen las prerrogativas del régimen anterior en finanzas, control de los ascensos o manejo de la Inteligencia (como es ostensible nada de eso ocurre en la Argentina de hoy), la democracia aún no está consolidada. Pero si “la conducción civil ha subordinado a las Fuerzas Armadas y las ha politizado a través del ascenso de compinches politicos o las ha mutilado con severos cortes presupuestarios, el país se quedará sin un recurso crítico en áreas como la ayuda humanitaria o en caso de catástrofes, operaciones contra el terrorismo y las drogas”. Bruneau informa en ese prólogo que además de dictar seminarios el programa ha prestado asistencia a los gobiernos de distintos países: a definir los roles y misiones de las Fuerzas Armadas en Guatemala y a reformar el area de inteligencia en la Argentina, por ejemplo.

Corrupción y Seguridad

Otro trabajo de Bruneau y Goetze, publicado en 2006 en la Military Review es ilustrado con varias fotografías muy interesantes, cuyos epígrafes no dejan dudas sobre el rol que proponen para las Fuerzas Armadas. Una dice: “Soldados del ejército mexicano toman control de una oficina de la Fiscalía especializada para la atención de delitos contra la salud, 16 de enero de 2003 en Tapachula. México, como parte de una operación en contra de la corrupción”. Otra informa: “Se detienen pandilleros de la Mara 18 en una operación conjunta realizada por la Policía Nacional Civil y el Ejército de Guatemala en Mixco, al sur de la capital, 21 de septiembre de 2005”. Es decir, aquello que en forma explícita rechazó la Unasur en Cartagena. Para los instructores del ministerio de Defensa argentino “la definición de seguridad está siendo transformada para incluir mucho más que la seguridad ‘nacional’: es un concepto más generalizado que incluye la seguridad ‘pública’ y la de los ‘ciudadanos’”. Entre las denominadas nuevas amenazas, menciona “el crimen organizado”, que afecta “la seguridad pública así como la de los ciudadanos y, en algunos casos, la seguridad nacional” y afirma que las Fuerzas Armadas “deben enfrentar esta amenaza regional”. Entre los ejemplos que siguen figura “el lavado de dinero en la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), el control por parte de narcotraficantes de los barrios de Río de Janeiro, el crimen organizado y el narcoterrorismo en Colombia, los cargamentos de drogas a través de la región y el nuevo fenómeno de la Mara Salvatrucha o pandillas, en América Central y México”. En conclusión, Latinoamérica podrá ser una zona de paz “con respecto a conflictos exteriores, pero no es así internamente, como lo comprueban las maras, los narcotraficantes, el crimen organizado y las insurgencias (en Colombia). Actualmente, los civiles que formulan las políticas en México y América Central han desplegado a sus Fuerzas Armadas como las unidades de vanguardia en la lucha contra las pandillas o en apoyo de los esfuerzos contra el crimen”. Un tercer trabajo conjunto de Goetze y Bruneau sobre “Las Pandillas y las Maras en América Central” fue publicado en 2008 en la revista Air & Space Power Journal. Los huéspedes del Ministerio de Defensa revelan que asesoraron sobre el tema en 2005 al entonces presidente de Guatemala, Oscar Berger. Reconocen que, dado el historial de dictaduras, la intervención militar ha provocado “serias inquietudes”, pero las descartan alegando que “el asunto es menos acerca del uso instrumental –de la policía, los militares y la inteligencia– y más acerca del control establecido y ejercido sobre esos instrumentos”. Además adelantan la intención de extender esa doctrina más allá de México y Centroamérica. “Cuando discutimos el tema de las pandillas en programas en América del Sur hace dos o tres años atrás hubo poco interés. Hoy, hay gran atención y preocupación”, dicen. Al menos ellos trabajan para estimularlas. Colaboradores del ministro Puricelli sugieren que los visitantes también podrían asesorar para la redacción de una nueva Directiva Estratégica Militar que incorpore estos conceptos.
Por Horacio Verbitsky, Página 12 del 09/09/12.-