domingo, 29 de marzo de 2015

La democracia del dinero

La democracia del dinero. Un tema para discutir ya. En Alemania, todos los años se reinicia esta discusión. Acaban los diarios de publicar la gran noticia: “Los gerentes alemanes ganan más que nunca”, y se trae la lista. Para no creer en una democracia. El que más gana es el gerente general de la empresa automovilística Volkswagen, Martin Winterkorn, que en 2014 obtuvo 15,9 millones de euros. Algo increíble, seis por ciento más de lo que percibió en 2013. El segundo en cobrar más es Dieter Zetschke, presidente de Daimler-Mercedes Benz, con 14,4 millones de euros anuales, cinco por ciento más que el año anterior. En tercer lugar, nada menos que el director del correo alemán, Frank Appel, con 9,6 millones de euros, 22 por ciento más que en 2013; luego Ulf Schneider, de la empresa Fresenius, con una ganancia anual de 9,2 millones de euros, 70 por ciento más que en 2013; luego Kurt Bock, de BASF, 7,8 millones, 54 por ciento más que en 2013; luego Kasper Rorsted, de Henkel, con 7,7 millones; Joe Kaeser, de Siemens, con 6,7 millones; Martin Dekkerss, de Bayer, con 6,7 millones; Elmar Degenhardt, de Continental, y Anshu Jain, del Deutsche Bank, ambos con 6,2 millones anuales cada uno.
Increíble. Una sociedad que se dice democrática, donde los jubilados y desocupados viven con 500 euros mensuales. Mientras bajo el mismo cielo hay gente que gana millones. ¿Es democracia esto? Sí, Alemania es considerado el país más democrático de Europa. Es como para ir al espejo de casa y sacarse la lengua a sí mismo. Aquí la ironía llega ya a sus límites: Grecia, con el nuevo gobierno de izquierda, manifestó ante Europa su imposibilidad de pagar sus deudas al Mercado Común Europeo. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, le respondió que les rebaje los sueldos a los jubilados. Es increíble, sí, es que los jubilados griegos tienen fama de ser los que mejor están en Europa. Pero, ¿qué sentido tiene que una sociedad democrática les quite a sus jubilados para pagar deudas exteriores? Democrático, el ministro.
Debe comenzar ya la gran discusión sobre lo que es democracia. No puede ser que se llame democrático a un país donde hay personas que ganan millones y otros que tienen apenas para comer, si lo tienen. Democracia, ante todo, debe significar Libertad en Igualdad. Lo repetimos siempre, cabe una vez más nuestro Himno Nacional de 1813: “Ved en trono a la noble Igualdad. ¡Libertad, Libertad, Libertad!”. Es como para cantárselo a estos ejecutivos alemanes en pleno rostro. No es democrático un régimen donde algunos ganan millones y otros –y no son pocos– reciban apenas monedas. Hablo de Alemania, pero en Estados Unidos las diferencias son peores. Lo que ganan los ejecutivos de las empresas es el triple o más de lo que ganan los ejecutivos alemanes.
Las empresas tienen un argumento cuando se les reprochan esos altos pagos: “Si no se les paga eso los managers se van a Estados Unidos donde los atraen con mejores sueldos”. Sí, los ejecutivos norteamericanos, como decimos, ganan dos o tres veces más que lo que reciben los alemanes en su país. Quiere decir que el “mal de la democracia”, con las diferencias sociales tan grandes, viene de ese ejemplo de llamada democracia. En 2014, el ejecutivo que en Estados Unidos ganó más dinero fue Robert Iger, del consorcio Walt Disney, que obtuvo unos 32,1 millones en euros, para comparar con el ejecutivo alemán de más ganancias: 15,9 millones de euros.
Además, a los ejecutivos se les pone a disposición autos con choferes y se les pagan todos los gastos de comunicación.
Son todas fórmulas económicas inspiradas en el ejemplo de Estados Unidos, que siguen imponiéndose con su forma de actuar en el mundo entero.
Todo pertenece al reino de la hipocresía. El que es rico “por algo será”, es el principio ético que vale. No se estudia, por ejemplo, cómo el poder somete y cómo las posibilidades de llegar a los sueldos vienen a ser el único fin moral de la sociedad.
Por supuesto, esa forma de cambiar la Etica por la “capacidad de producción” o la capacidad de ganar más es el fondo de la ideología capitalista. Que –y esto lo repetimos una vez más– se basa en la democracia del voto. Y del ciudadano que cree que ya con poner el papel en la urna es un democrático. La realidad de nuestra democracia es que hay partidos políticos que tienen millones y otros que dependen apenas del bolsillo del obrero.
Alguna vez el pueblo argentino saldrá a la calle cantando ese increíble “Ved en trono a la noble Igualdad. ¡Libertad, Libertad, Libertad!” y hará valer esos principios tan soñados por aquellos hombres de Mayo como Moreno, Belgrano y Castelli.
Hay un ejemplo en el mundo: el pueblo armenio que –desde que los turcos cometieron ese horrible crimen del genocidio armenio con más de un millón y medio de víctimas– no dejó nunca en todo el mundo de reclamar justicia. Y eso ha tenido su eco. Nadie ya puede negar ese crimen tan cobarde y absurdo. Por ejemplo, la Iglesia Católica Argentina, por primera vez en su historia, dio una misa en la Catedral por las víctimas armenias en aquel holocausto. La misa fue ofrecida por el cardenal Marco Aurelio Poli. Y estaba presente el arzobispo de la Iglesia Apostólica Armenia para Argentina y Chile, monseñor Mouradian. Por su parte, el papa Francisco anunció que oficiará una misa en la Basílica de San Pedro por las víctimas armenias, el 12 de abril próximo. Y para el 24 de abril próximo, a las 19.15, se organizó un acto religioso en “reconocimiento de los mártires del genocidio armenio” en el convento de Santa Anna Kloster, Munich, donde actuará el coro de mujeres de Geghard, Armenia.
La movilización constante de todo un pueblo a lo largo de un siglo ha tenido ese reconocimiento. Sólo así, con la gente en la calle, lograremos un mundo sin miserias, sin niños con hambre y en Libertad.-
Osvaldo Bayer en Página 12 del 28/3/2015

lunes, 23 de febrero de 2015

Una radio de chicos de primaria

Chicos de la escuela primaria del barrio Alto Mieres, de Cosquín, conducen su propio programa de radio, transmitido en vivo en una emisora básica instalada en un aula. La conocían como la escuela de los chicos pobres. Ahora los llaman los chicos de la radio.
La escuela José Francisco Mieres siempre fue conocida como la escuela de los chicos pobres de Cosquín. Está ubicada en el barrio Alto Mieres, a poco más de un kilómetro del centro, y van 340 estudiantes. La mayoría vive en el descampado donde todo es básicamente tierra y casas de chapa. Desayunan y almuerzan en el colegio y, muchas veces, los docentes les consiguen ropa y calzado. Aunque esta situación no cambió, desde hace dos años, los vecinos empezaron a llamar a la institución pública “la escuela de la radio”. Por iniciativa de la directora, que veía que los alumnos tenían problemas para leer y expresarse, se conectaron con una radio comunitaria de la zona con la idea de que pudieran ir a la emisora una vez por semana, presenciar los programas y, si existía la chance, participar en alguno. La respuesta fue inesperada. No sólo se les propuso formar parte de un magazine en vivo, sino que se comprometieron llevar la radio a la escuela las veces que hicieran las transmisiones juntos. Ahora, los chicos que no tienen nada, cada 15 días, cuentan con una emisora sencilla que se instala en un aula de informática sin ningún tipo de ayuda. También desarrollan una voz propia con la que comparten sus problemas, desde su mirada, a toda la ciudad.
El programa en el que participan se llama Punto de Encuentro y se transmite de lunes a viernes, de 10.30 a 13, por Radio Inédita 103.9, que llega a varios kilómetros a la redonda en el Valle de Punilla cordobés. Los jueves, de manera quincenal, los 12 cursos de los seis grados de la escuela primaria intervienen en cinco bloques de 15 minutos y presentan informativos, puestas musicales, radioteatros y publicidades. Todas las producciones son realizadas por los chicos con la ayuda de sus maestros, en base a la currícula escolar y a materiales radiofónicos que la radio provee. Muchos familiares de los estudiantes también participan.
“Notamos que los chicos tenían falencias en lengua oral y un vocabulario muy pobre. La idea de hacer radio surgió para que perdieran el temor a la lectura en voz alta”, sostiene Mónica Giacometti, directora de la escuela. El proyecto de radio fue denominado por los propios chicos Experiencia Inédita y funciona desde agosto de 2013. “El nombre es simple, pero ilustra bien la experiencia: debe ser uno de los únicos casos en el país en el que chicos de primaria hacen radio en vivo desde su escuela”, afirma.
Emilse Romero Hillman, integrante de la Cooperativa Nodos que maneja la radio, cuenta que la propuesta de llevar los equipos radiofónicos “es una forma de salir a la comunidad y darle la palabra a un grupo etario que no la tiene. Es un servicio que, además, tiene la intención de darle visibilidad a una escuela y un barrio estigmatizados”.
La instalación de la mini radio es trabajosa pero genera satisfacción, dice Romero Hillman, quien se encarga de la producción del programa. El miércoles previo, cuatro miembros de la cooperativa llegan al colegio en un auto, donde cargan una antena parrilla, una consola, una notebook, cuatro micrófonos y un enlace móvil en el que se conecta la antena. Arman todos los equipos y el jueves, a las 9, suben la antena al techo. Todo lo hacen ad honorem y sin ningún tipo de ayuda gubernamental.
Una conductora interactúa con los chicos y maestros de determinados cursos, que son designados previamente por la directora. Como esta elección se hace con tiempo, los alumnos trabajan los contenidos durante las clases previas. “Se trabajan mucho los derechos humanos, especialmente aquellos que atraviesan a los chicos y a sus familias por su situación social: el derecho del niño, a la identidad, a la educación sexual o a la comunicación”, explica Giacometti.
“Es el mismo programa que hacemos en estudio pero, esos jueves, los grados de la escuela tienen sus propios bloques para intervenir. Entonces, la audiencia ya está y los entrevistados van a la escuela. Cambia el lugar, no el formato”, comenta la productora. Los programas también salen en Internet, por lo que el público se agranda y permite el contacto con familias de alumnos que pertenecen a comunidades paraguayas, uruguayas o peruanas y viven en distintos países.
Si bien el proyecto nació de una iniciativa conjunta entre la escuela y la radio, tuvieron que pedir autorización a Inspección del Ministerio de Educación local. La propuesta entusiasmó tanto que se le pidió a Nodos que invitara a participar a las otras tres escuelas públicas primarias de Cosquín. De esta manera, los colegios rotan por emisión y van a la Escuela Mieres. Para Romero Hillman, la visita de otros chicos y entrevistados como músicos y autoridades es una de las experiencias más enriquecedoras porque “permite integrar y generar experiencias conjuntas con los chicos de La Mieres”.
La escuela se revoluciona los jueves. Según la directora, es un día de fiesta. Los alumnos se autoimponen “silencio de radio”, cuando ingresan a la antigua sala de informática, transformada definitivamente en estudio, para hacer los programas. Los cursos que esperan su turno de aire, aguardan en un aula contigua y ensayan sus intervenciones. El resto de los cursos escucha con radios desde sus aulas, mientras tienen clases. “En Cosquín no hay gas natural. Tenemos mañanas en que van a la escuela con –7º C y, de suerte, en algún aula hay una estufa eléctrica. Pero todo eso no impide que se los vea entusiasmadísimos. Hasta el jardín de 4 y 5 participó frente a los micrófonos. El año pasado se notó mucho el trabajo en mejorar las producciones y en evitar que sea el docente el que hable”, comenta Romero Hillman.
Después de las emisiones, los estudiantes escuchan los programas para mejorarse. Giacometti señala que también se dan intercambios entre los estudiantes y los docentes, todos respetuosos pero defendiendo sus posturas, dos cualidades que aprendieron con la práctica radial. “Los chicos cambiaron su forma de expresarse, tienen más soltura al momento de la lectura en voz alta, mejor redacción y mantienen diálogos más fluidos. Además, todos quieren participar, hasta el más tímido”, agrega.
Este año, las clases en La Mieres comienzan el 2 de marzo y, desde la escuela y la radio, calculan que Experiencia Inédita volverá a escucharse a partir de mayo, para poder prepararse de acuerdo a los contenidos académicos. La docente asegura que “la experiencia es un regalo. Chicos que no sabían nada de radio ahora tienen palabra propia, no comandada y con contenido. Uno piensa que los chicos están en cualquiera, pero no es así. Tienen una mirada interesante y pícara. Es interesante escucharlos hablar sobre temas que les interesan. Otro aspecto valioso es que tienen una mayor autoestima. La audiencia los reconoce y les solicita. Si antes eran la escuela pobre que está lejos del centro, ahora se autovaloran y reconocen como ‘los chicos de la radio’”.
Informe: Gonzalo Olaberría en Página 12 del 23/02/15.-

lunes, 2 de febrero de 2015

El odio, el miedo y la paciencia cívica

A lo largo de la semana, y mientras la desdichada muerte del fiscal Nisman se diluía en fuegos artificiales periodísticos y televisivos, más de una conversación argentina giró en torno del odio y del miedo. Por eso últimamente se ve, se siente y se padece cierta polución ambiental, sobre todo en Buenos Aires y en ese apéndice geográfico porteño que se llama “la costa”, donde se amplifica todo lo malo y negativo.
El malhumor parece patrimonio exclusivo de las clases medias porteñas y acaso bonaerenses, y aunque se siente mucho menos en el interior del país, donde las gentes trabajan y progresan arduamente con más afán y menos quejas, la verdad es que tiñe al país todo. Quizá por eso circula el chiste, en provincias, de que si en la capital estallara un movimiento separatista como el de Barcelona, la Argentina toda apoyaría alborozada la independencia porteña.
Bromas aparte, la vida cotidiana de millones de argentinos no es insatisfactoria como publicitan esas usinas, hay muchos indicadores de que el país crece y las mejoras son evidentes, sobre todo si se compara cualquier aspecto actual con los ‘90, 2001 o 2003. Y es un hecho que la gente que brinda servicios en el vasto territorio nacional –choferes, gastronómicos, mineros, bibliotecarios, porteros, domésticas, peones y de mil oficios más– no tiene el gesto amargo, de resentimiento, que se ve en vastos sectores de la clase media porteña. Que curiosamente suelen ser los más acomodados, los que viajan por el mundo y están acostumbrados a ser o sentirse ricos y poderosos.
A ellos no les va mal en la vida, y por eso su furia es desproporcionada. Más aún: les va mejor que nunca en los últimos 30 años, pero su odio y su miedo harían pensar al mundo que aquí se vive en el borde mismo del infierno. Que es quizá lo que buscan, conscientes o no.
Querían las libertades democráticas y votaron masivamente a Alfonsín, e incluso padres y madres de muchos de ellos lucharon por esas libertades. Hoy las tienen a pleno, vigentes y respetadas como nunca antes, y en especial la libertad de expresión, pero hablan de “régimen”, de “dictadura” y gritan que “esto es Cuba, Venezuela, Bolivia o Nigeria”. Gracioso, si no fuese inmoral.
El otro día, después de participar en 6, 7, 8 sentí, por primera vez, ácido y tangible, ese aire enrarecido. Había algo sórdido en el silencio del taxista y en un mozo, y al día siguiente en la mirada de transeúntes o pasajeros del tren y el subte. Pensé que a muchos les habían inoculado odio. No disenso, no discrepancia democrática, tan saludable y creativa. No, odio. Un odio puro que mezcla lo cholulo con la antipatía, que es como decir leche cuajada con acero oxidado. Un enojo cualquiercosista, digamos.
Después, en el Aeroparque, me encontré con un tipo luego de casi 30 años. Eramos jóvenes entonces y él colaboraba en Puro Cuento. Talentoso, un tipazo. Ahora le va muy bien, dijo, alcanzó una posición excelente y llegaba de vacacionar en Buzios. Celebré la alegría del encuentro, pero me cortó: “Lástima que vos sos kirchnerista; eso arruina todo. Hoy no podríamos ser amigos”. Lo miré azorado. “Yo los mataría a todos; me dan asco.” Y subrayó, provocativo: “Eso, asco me dan”. No se daba cuenta de nada; no veía más allá de su odio. Le dije que lo sentía, sincero, y tomé mi vuelo con la pregunta resonando: ¿qué les pasa, cómo llegaron a semejantes niveles de odio?
Tal resentimiento es inexplicable, porque la mayoría ahora tiene trabajo, sueldos al día, leyes sociales, vacaciones. Son empleados, artistas, intelectuales, académicos, profesionales, técnicos. Pero en cuanto pueden ofenden, gritan, insultan, acusan, adjetivan y amenazan. Hasta de muerte, deseo que parece fascinarlos. Quizá para huir del calvario de convivir con sus propias almas desesperadas quién sabe por qué. Porque ideología eso no es.
¿Es conjeturable que los odiadores ignoran cómo ha cambiado el país? ¿Que no les gustan los avances sociales? ¿O que millones de ciudadanos pueden hoy comprar una moto, construir viviendas modestas, estar bancarizados y documentados y recibir beneficios sociales de un Estado que no está distraído? ¿Será que odian que el servicio doméstico esté legislado y bajo control? ¿Los alarmará que “los negros” participen del progreso lento y hoy puedan, por ejemplo, vacacionar?
Como sea, no les interesa entender ni discutir. Sólo quieren tener razón. Se convencen velozmente de lo que vieron y escucharon y era fácil e impactante. No analizan, a lo sumo monologan. Y así impiden incluso el inocuo diálogo de sordos. Prefieren el monólogo de sordos, que ha de ser más duro de soportar.
Pero es peligroso. Sobre todo porque del odio al miedo hay sólo un paso. Y del miedo a la histeria otro, y así los usan. Por eso no tenemos que burlarnos ni enojarnos. Nosotros, llenos de dudas, incluso con vacilaciones, tenemos que esforzarnos por contenerlos con argumentos, hechos y razones, y calmarlos. Predicar la convivencia, el disenso educado y la discusión pasional respetuosa y tolerante. Toda otra actitud agranda el odio, y dispara miedo y violencia. Eso impone ejercitarnos en la paciencia cívica.
Y es claro que muchas cosas se pueden reprochar al kirchnerismo, nadie lo niega. Errores, muchos. Y corrupción –que es lo que más los indigna; ahora todos parecen Cruzados de la Transparencia– es claro que la hay, nadie lo niega después de doce años de gestión. No mayor que en tiempos de Menem y sus pandillas de economistas y empresarios, es obvio que la hay y ninguna persona decente la tolera ni justifica. Pero es ridículo enloquecer gritando apellidos amplificados sólo mediáticamente.
Toda la ciudadanía repudió la corrupción instalada por los militares y luego desatada como estilo político en los ’90. La Argentina sana siempre quiere que vayan en cana los condenados. Pero cuando lo son, si es que lo son. Y por la Justicia, no por medios, periodistas y charlatanes que a tantos argentinos les hacen creer que sus suposiciones son pruebas, y sus opiniones, veredictos. Eso es antidemocrático.
Hay que entender a los odiadores y apaciguarlos. Porque temen la sombra, lo desconocido, lo que ignoran, lo que se mueve y ocupa lugares que ellos consideraban propios e inalterables. Temen lo que les hacen creer que creen; lo que les parece que es mejor creer; lo que quieren creer. Bien decía el Gran Sarmiento: “El que solamente cree, no piensa”.
Mempo Giardinelli, Página 12 del 02/02/15

miércoles, 21 de enero de 2015

Alerta roja


Una primera lectura a velocidad supersónica de la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidente CFK y su ministro Héctor Timerman, difundida en la tarde de ayer por la Corte Suprema de Justicia en su página electrónica, indica que el eje excluyente de la argumentación del difunto ex fiscal gira sobre la presunta decisión de las máximas autoridades argentinas de obtener la anulación de las órdenes de captura contra los funcionarios iraníes acusados y de las correspondientes alertas rojas emitidas por Interpol. Esta afirmación se reitera ad infinitum a lo largo del dictamen, ahora en poder del juez federal Ariel Lijo, quien lo puso en manos del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
“La baja de las notificaciones rojas constituyó el interés central para las autoridades iraníes en este acuerdo y el canciller Timerman aceptó y contribuyó a ello. Hizo todo lo posible para que ese objetivo fuera cumplido por Interpol, más allá de sus declaraciones públicas en sentido contrario, porque sostener la verdad además de confesar su participación en el plan delictivo, hubiese sido incompatible con los reclamos de justicia. La diligente y a la vez inesperada –para los encubridores– actitud de Interpol, específicamente de su secretario general, Ronald Noble, lo impidió”, sostiene en la foja 107.
En la 120 narra una reunión de Timerman con el secretario general de Interpol el 26 de noviembre de 2013 en la sede de la organización en Lyon y dice que el canciller argentino intentó convencerlo “para que cediera y dispusiera el cese de las notificaciones rojas”. Este esquema se repite una y otra vez a lo largo del escrito.

(De allí la importancia del correo electrónico que Noble le envió a Timerman la semana pasada, en el que afirma en forma categórica que tanto el ministro como la presidente CFK y todo el gabinete argentino permanecieron “cien por ciento comprometidos a que las alertas rojas de Interpol siguieran vigentes”, con una actitud consistente e inflexible. Sobre el encuentro del 26 de noviembre de 2013 en el que Nisman afirma que Timerman intentó convencer a Noble para que cediera y levantara las alertas rojas, el propio Noble dice que Timerman “reiteró que la posición del gobierno argentino es que las alertas rojas debían permanecer en efecto, sin cambios, debían seguir siendo válidas”. Nada que el gobierno diga ahora podría mejorar este desmentido rotundo de Noble, ex jefe del Servicio Secreto de los Estados Unidos, quien en un reportaje publicado en este diario el domingo, añadió por si quedaran dudas, que Nisman mentía cuando afirmaba lo contrario.)

La segunda línea argumental de fondo en la denuncia de Nisman es que en 2011, dos años antes de la firma del Memorando de Entendimiento los cancilleres de la Argentina e Irán acordaron en Siria dejar de lado la investigación de los atentados. Las fuentes son los periodistas argentinos José Ricardo Eliaschev y Gabriel Levinas. Eliaschev dijo bajo juramento a Nisman que había leído un documento secreto redactado por el canciller iraní Alí Akbar Salehi en el que le informaba a su presidente Mahmud Ahmadinejad “que la Argentina ya no está interesada en resolver aquellos dos atentados y en cambio prefiere mejorar sus relaciones económicas con Irán”. Sin explicación, ese “típico paper intergubernamental” que Eliaschev leyó, no está redactado en farsi sino en inglés. Según el periodista “ha circulado por las cancillerías de varios países”. En alguna de ellas lo habrán traducido. Algo menos asertivo fue Levinas, en un libro de 2013 sobre Timerman. El ministro argentino habría dicho que llegó a Siria “bajo precisas órdenes de nuestra presidente para tratar de encontrar o buscar una solución a la causa AMIA”. Si bien este párrafo no incrimina a Timerman ni a la presidente como el de Eliaschev, contiene una precisión invalorable: dice que lo supo por “fuentes oficiosas de la Cancillería de Israel”.

(Esto remite una vez más al problema que el juez Rodolfo Canicoba Corral señaló en la resolución en que pidió las capturas que originaron las alertas rojas de Interpol: Nisman debía conseguir pruebas, ya que se basaba sólo en informes de Inteligencia. La modificación de la ley de Inteligencia, para que la justicia controle la tarea de los servicios y no a la inversa, es el compromiso que Néstor Kirchner asumió en 2005 ante los familiares nucleados en Memoria Activa, en el reconocimiento de responsabilidad que la Argentina realizó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y cuyo cumplimiento sigue pendiente.)

Muchas fojas transcriben conversaciones telefónicas del agente iraní Jorge Khalil con los piqueteros Fernando Esteche, de Quebracho, y Luis D’Elía, de la Federación de Hábitat y Vivienda quienes se atribuyen distintas proezas. Esteche sostiene que el Memorando firmado en 2013 es copia de uno que él había redactado con Khalil en 2006 y que ni Irán ni la Argentina habían aceptado entonces. D’Elía informa cada vez que habla con su amigo Khalil que está en la Casa de Gobierno o en el Ministerio de Planificación, llama Jefa o Número 1 a la presidente y se jacta de que ella conoce y aprueba sus gestiones y que Julio De Vido, a quien llama Julio a secas, está ansioso por conseguir petróleo. En varias conversaciones se señala que hasta ese momento el intercambio era entre privados y los interlocutores procuran obtener que también participen los estados.

(Hasta el día de hoy eso no ocurrió. Los granos los sigue vendiendo Grobocopatel y la Argentina no importa petróleo de Irán. El comercio bilateral creció antes de la presunta apertura de las negociaciones secretas y decayó desde entonces.)

Por último, el dictamen del ex fiscal reproduce conversaciones telefónicas de una persona a quien identifica como Allan Bogado, “que responde a la Secretaría de Inteligencia de la Presidencia de la Nación. Se trata de una persona con acceso al entorno presidencial que cuenta con información privilegiada, incluso sobre la salud de la señora presidente, y que ha declarado su simpatía por el régimen iraní”. Agrega que ha transmitido informaciones secretas y protegidas por la ley de Inteligencia a agentes de una potencia extranjera y en quien la señora presidente ha confiado para llevar adelante parte del plan de impunidad. La que menciona es reducida por el propio Bogado al carácter de “chisme”. En febrero de 2003 dice que habría sabido “en la casa” (Nisman interpreta que es la SI) que Interpol estaba por levantar las alertas rojas. El ex fiscal también menciona como inventor de una “verdad falsa” que se instalaría en el expediente para liberar de culpa a los iraníes, al ex juez y ex fiscal Héctor Yrimia.

(Ante una consulta de Lijo, el Secretario de Inteligencia Oscar Parrilli respondió que ninguno de ambos “pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. Agregó que en noviembre, la Secretaría denunció por tráfico e influencias a Bogado, “quien no siendo personal de este organismo se presentaba ante funcionarios de la Aduana como agente de esta Secretaría”. La causa está en el juzgado federal del juez Luis Rodríguez. Además, hace dos años la SI ya había negado que Bogado trabajara allí ante una consulta de otro tribunal.)

En esta primera lectura rasante de la denuncia, nada parece más inquietante que una grabación de Khalil, en la foja 45 sobre una “persona que laburó con Irán... cuando Irán mató acá”, y otra en la que dice que Emilio Pérsico “siempre tuvo el discurso de que nosotros fuimos... y está bien hecho así... dice él. Es la pelea”. Los puntos suspensivos son de Nisman. Para quienes creen en la pista iraní, será un aliciente para continuar la labor de Nisman en el expediente por el atentado.
Una curiosidad reveladora del apuro con que realizó Nisman el último dictamen de su vida: pese a que interrumpió sus vacaciones para terminarlo y presentarlo, no solicitó la habilitación de la feria a la jueza María Servini, quien lo rechazó por carencia de elementos probatorios.
Horacio Verbitsky en Página 12 del 21/01/2015.-